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Ciudad Don Bosco en la Fiesta del Libro. También conversamos de: Bitácoras del Retorno, historias que vuelven para transformar

Hay viajes que nos llevan lejos. Y hay otros que nos devuelven al lugar donde comenzó todo.
Por primera vez, Ciudad Don Bosco hizo parte de la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, un encuentro en el que los libros, las historias y las voces de quienes tienen algo que contar se encuentran para recordarnos que leer también es una manera de viajar.

Nuestra participación tuvo un significado especial. No llegamos solamente para hablar de lo que hacemos, de nuestros programas o de nuestra misión. Llegamos para compartir historias de vida. En el marco del Encuentro de Saberes, presentamos “Bitácoras del Retorno”, una conversación que puso en el centro cuatro experiencias de jóvenes que un día llegaron a Ciudad Don Bosco, recorrieron sus propios caminos, construyeron nuevas oportunidades y, con el tiempo, regresaron a esta casa desde un lugar diferente: ahora como colaboradores, profesionales y acompañantes de otros niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Porque algunas historias no terminan cuando se cierra una etapa. Algunas regresan.

Un viaje que comenzó mucho antes de la Fiesta del Libro

La propuesta de «Bitácoras del Retorno» nació alrededor de una idea sencilla, pero profundamente conectada con nuestra historia: el viaje no siempre es geográfico. También viajamos cuando atravesamos momentos difíciles, cuando aprendemos algo nuevo, cuando encontramos a alguien que cree en nosotros, cuando descubrimos capacidades que no sabíamos que teníamos y cuando comenzamos a imaginar un futuro diferente. Para los cuatro protagonistas de este encuentro, ese viaje tuvo un punto de encuentro: Ciudad Don Bosco.

La charla fue concebida como un panel abierto y reflexivo sobre el tránsito subjetivo, la resiliencia y la transformación social. A través de narrativas en primera persona, los participantes recorrieron sus memorias, las experiencias que marcaron sus caminos, las oportunidades encontradas y el significado de regresar. Y allí estuvo precisamente la fuerza de la conversación: no hablar sobre las historias, sino permitir que fueran sus protagonistas quienes las contaran.

Cuatro historias, cuatro caminos, un mismo lugar

Durante el encuentro compartimos las voces de Cristina, Enrique, Jhon Frei (Cholo) y Brayan, cuatro egresados de diferentes procesos de Ciudad Don Bosco que hoy continúan vinculados a nuestra obra desde nuevos roles.

Cada historia tiene un punto de partida distinto:

Cristina, vinculada actualmente a Right to Dream, representa ese tránsito entre una historia marcada por las circunstancias y la posibilidad de comenzar a construir una historia propia. Su experiencia permitió hablar de sueños, acompañamiento y de la posibilidad de que un pasado difícil no determine todo lo que puede venir después.

Enrique, desde Don Bosco Tech, llevó la conversación hacia la educación y la formación para el trabajo. Su historia recuerda que descubrir una capacidad puede ser también descubrir un camino, y que una oportunidad educativa puede abrir puertas hacia la autonomía, el desarrollo de talentos y nuevos proyectos de vida.

Cholo, desde el Internado, puso sobre la mesa una palabra fundamental para la experiencia salesiana: casa. Porque para algunos niños y jóvenes, comenzar una nueva etapa puede significar primero encontrar un lugar seguro, una cama, una mesa, un patio, un educador que conozca su nombre y alguien que espere su regreso.

Brayan, desde CAPRE, nos permitió acercarnos a una dimensión esencial de muchos procesos de transformación: la confianza. Su historia habla de volver a confiar en otras personas y también de recuperar, poco a poco, la confianza en uno mismo. CAPRE acompaña procesos de formación académica, capacitación técnica y atención psicosocial con adolescentes y jóvenes desvinculados de grupos armados, brindando herramientas para la reconstrucción de sus proyectos de vida y su integración a la sociedad.

Cuatro historias. Cuatro recorridos. Cuatro maneras de nombrar un viaje. Y un lugar donde esos caminos se encontraron.

De recibir oportunidades a convertirse en oportunidad

Quizás el momento más significativo de «Bitácoras del Retorno» estuvo justamente en esa palabra: retorno, porque regresar no significó simplemente volver físicamente a Ciudad Don Bosco. Significó regresar con una nueva experiencia, con aprendizajes, con herramientas y con la posibilidad de poner todo eso al servicio de alguien más.

Los cuatro protagonistas pudieron continuar sus vidas por caminos diferentes. Sin embargo, hoy hacen parte nuevamente de esta casa desde roles que les permiten acompañar a otros.

Ya no solamente reciben. Ahora entregan.
Ya no solamente son acompañados. Ahora acompañan.
Ya no solamente aprenden. Ahora también enseñan.

Esta circulación de saberes es una de las ideas centrales de la propuesta presentada en el Encuentro de Saberes: el viaje individual adquiere una dimensión colectiva cuando aquello que se aprendió durante el camino regresa al territorio y puede convertirse en guía para nuevas generaciones.

Ciudad Don Bosco: un lugar desde el cual volver a partir

Hablar de Ciudad Don Bosco en la Fiesta del Libro fue también hablar de nuestra propia historia. Desde la propuesta del conversatorio quisimos recordar que Ciudad Don Bosco no es solamente un espacio físico. Es una comunidad construida por las personas que han pasado por ella: niños, niñas, adolescentes, jóvenes, familias, educadores, salesianos, colaboradores y egresados. Por eso, cada historia de retorno también habla de la huella que dejan los vínculos, las oportunidades y las personas que acompañan.

El sueño de Don Bosco nació en Turín con una convicción: que acompañar a un joven significaba ayudarlo a encontrar herramientas para construir su propio camino. Ese sueño atravesó fronteras y llegó a Colombia, hasta encontrar en Medellín una casa desde la cual continuar caminando. Hoy, décadas después, ese viaje continúa en cada niño y joven que encuentra una oportunidad, en cada educador que acompaña, en cada profesional que pone sus conocimientos al servicio de otros y también en cada egresado que decide regresar.

La Fiesta del Libro también se trata de contar quiénes somos

Nuestra primera participación en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín nos permitió encontrarnos con lectores, familias, niños, jóvenes, educadores y visitantes desde un lenguaje que conocemos muy bien: el de las historias, porque una institución también se puede contar a través de las personas que han pasado por ella y pocas cosas dicen tanto de una obra como encontrarse con quienes alguna vez llegaron buscando una oportunidad y hoy regresan para ayudar a construirlas para otros.

«Bitácoras del Retorno» fue, en ese sentido, mucho más que una charla. Fue una conversación dirigida por el padre Simón Martínez, SDB, sobre memoria, oportunidades, educación, confianza, territorio y futuro. Fue recordar de dónde partimos, reconocer todo lo que encontramos en el camino y comprender que regresar también puede ser una manera de seguir avanzando.

El viaje continúa

Al cerrar el conversatorio quedó una idea que resume buena parte de lo que significa este encuentro: Ciudad Don Bosco no es solamente un lugar al que se llega. Es un lugar desde el cual muchas personas han podido volver a partir.

Algunas personas siguen otros caminos. Otras permanecen cerca. Y algunas regresan. Regresan convertidas en profesionales, formadores, trabajadores sociales, docentes, colaboradores y referentes para quienes hoy están comenzando su propia travesía. Porque una oportunidad puede transformar una vida, pero cuando esa vida decide regresar y compartir lo aprendido, la oportunidad comienza a multiplicarse.

Esa fue nuestra primera historia en la Fiesta del Libro.

Y, quizás, también una manera de recordar que los viajes más importantes no siempre terminan cuando llegamos a nuestro destino, en oportunidades, el verdadero viaje comienza cuando decidimos volver.

Ciudad Don Bosco sigue escribiendo sus bitácoras. Y esta vez, tuvimos la oportunidad de compartirlas en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín.

Agradecemos especialmente a el padre Simón Martínez, por conducir este espacio, a Cristina Pulgarín, Enrique Durango, John Frei Garcés y Brayan Trujillo, por elegir continuar su viaje en Ciudad Don Bosco.